Has investigado, has enviado tus pertenencias, te has hecho las preguntas importantes sobre el traslado de tu familia al extranjero, te has despedido de familiares y amigos y, por fin, has llegado a tu nuevo hogar. Las semanas previas a la mudanza pueden ser muy estresantes y la lista de cosas por hacer parece cada vez más larga. Nunca te sientes realmente preparado para esta mudanza, pero de alguna manera, una vez que has llegado a tu destino, puedes pensar “¡Lo he conseguido! He pasado por lo más difícil y ahora estoy aquí”.

Sin embargo, aún queda mucho por hacer para adaptarse a este nuevo país. Aunque el proceso de planificación es importante a la hora de prepararse para una gran mudanza al extranjero, el “verdadero” trabajo empieza una vez que se ha hecho la mudanza. Una vez que te hayas instalado y desembalado la montaña de cajas, tendrás que hacer frente a una nueva lista de verificación para orientarte en este nuevo lugar.

Sin embargo, adaptarse a un nuevo país al que te acabas de mudar con tu familia no tiene por qué ser abrumador. De hecho, debería ser la parte divertida de todo el proceso. Has trabajado duro para llegar hasta aquí y ahora puedes empezar de cero. Echa un vistazo a mis consejos a continuación para ayudarte a tener una experiencia positiva mientras te adaptas a la vida en el extranjero:

Asistir a grupos de Meetup de Familias expatriadas

Una de las partes más difíciles de mudarse al extranjero es hacer nuevos amigos. Tener un sentido de comunidad es fundamental para nuestro bienestar en el extranjero y nos ayuda a adaptarnos a nuestro nuevo hogar. Sin embargo, hacer amigos en el extranjero no es tan fácil como en casa. Para hacer amigos en el extranjero hay que salir a la calle: apuntarse a clubes deportivos, asistir a clases de creación de fondos, dedicarse a una nueva afición, etc. Al principio puedes sentirte vulnerable y tendrás que esforzarte por asistir a eventos y reuniones de expatriados para conectar con los demás. Estar abierto a relacionarte con otras familias y buscar grupos de apoyo locales a los que unirte desde el principio te ayudará a adaptarte más rápido. Siempre puedes empezar este viaje haciendo una simple búsqueda en Meet-up o en Facebook para encontrar grupos locales de expatriados en tu zona.

Únete a grupos de juego y clases para niños

Es importante que todos los miembros de la familia se sientan vinculados a su nuevo hogar, incluidos los niños. Encontrar actividades y grupos para los niños puede ayudarles a adaptarse a su nueva vida en el extranjero. Pero, ¿por dónde y cómo empezar la búsqueda? Yo siempre recurro a Google y busco palabras clave sencillas, por ejemplo, “actividades para niños en Fráncfort” o “grupos de juego en inglés para niños en Fráncfort” o “familias expatriadas en Fráncfort”. Otros lugares donde busco actividades y grupos de juego para niños son las redes sociales: grupos de Facebook e Instagram. Cuanto más conectados se sientan los padres y los niños con su comunidad, más rápido podrán adaptarse y empezar a establecer relaciones significativas.

Sumérgete con los lugareños

Es una obviedad, pero como expatriados puede resultar difícil ponerla en práctica. Especialmente cuando a menudo nos sentimos obligados a relacionarnos sobre todo con otros expatriados en el extranjero, ya que tenemos un vínculo y una conexión naturales. Sin embargo, también es importante fomentar nuestra relación con la población local, sobre todo cuando nos trasladamos a un país en el que se habla otro idioma y queremos practicarlo más a menudo. ¿Cómo puedes mantenerte conectado con la comunidad local e integrarte en ella? Mi lugar favorito para empezar es a través de grupos y organizaciones de la comunidad (por ejemplo, tu centro familiar local, clubes deportivos, grupos de fitness y otros grupos relacionados con aficiones, etc.) Cuando consideras la posibilidad de quedarte en un lugar durante unos años, es especialmente importante sumergirte en la cultura local para ayudarte a sentirte conectado y aprender el idioma local.

Adaptarse a una nueva vida en el extranjero no siempre es un proceso lineal. Es posible que experimentes una oleada de emociones que van desde la emoción a la agobio, pasando por la esperanza, la nostalgia y, a veces, hasta la duda de si la mudanza ha merecido la pena o no. Todo esto forma parte del proceso y es completamente normal. Sin embargo, encontrar formas de conectar con los demás e integrarte en tu nueva comunidad y entorno, especialmente durante las primeras semanas después de la mudanza, puede tener un efecto positivo a largo plazo en tu experiencia y la de tu familia en el extranjero. Así que anímate y prueba estos consejos. Después de todo, has sido tú quien se ha atrevido a irse al extranjero, así que ¿por qué no ver adónde puede llevarte esta experiencia?